Escribo para ti desde Júpiter, pensé que estando tan lejos el amor no me alcanzaría, pero me equivoqué. Incluso desde otro planeta mi amor por ti no cesa, ésto que siento llega más allá del infinito.
“Entre tus piernas, mi corazón. En todo mi cuerpo, tu poema. En tus labios, mi nombre. En tus ojos, una promesa. Así empezamos el juego del amor. Tus brazos sirven de cinturón, tu espalda una constelación, tu risa la mejor canción, borramos las palabras y dejamos todo a la imaginación, siempre entre dos y vacía la habitación.”